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El Dr. Gerv?s explica razones para pedir el procesamiento pol?tico y penal de la Ministra y de los Consejeros de Sanidad espa?oles por la gesti?n de la crisis de la gripe A.

Posted by Diana Árbol on 23 Ee enero Ee 2010 a las 17:12

El Dr. Gervás explica razones para pedir el procesamiento político y

penal de la Ministra y de los Consejeros de Sanidad españoles por la

gestión de la crisis de la gripe A.


 

Publicado por

Miguel Jara el 19 de Enero de 2010

.

 

A buen seguro que va a levantar polvareda el último escrito de Juan Gérvas, médico general, Equipo

CESCA y colaborador habitual de este blog. En él explica las

razones para pedir el procesamiento político y penal de la Ministra

y de los Consejeros de Sanidad de España por la gestión de la crisis de la

gripe A. Reproduzco íntegramente, con un ligero “toque” de edición

el texto según me lo ha enviado:


 

Los hechos


 

La pandemia de gripe A (al principio “gripe porcina”) se inició en la primavera de 2009 en

Méjico y a finales de abril dio comienzo una fase de alarma con intentos

varios de contención de su difusión. Sin éxito, pues en mayo ya había

enfermos en el mundo entero, desde el hemisferio norte (EEUU, Canadá,

España y demás) al hemisferio sur (Australia, Nueva Zelanda, Argentina y

demás). En junio ya se pudo determinar la levedad de la pandemia de

gripe A en los países desarrollados como Australia, Canadá y Nueva Zelanda

tanto respecto a mortalidad como a morbilidad (1,2). A primeros de

julio se publicó una primera proyección de la mortalidad por gripe A en

Eurosurvillance (revista científica del oficial European Centre for Disease

Prevention and Control) por científicos de Nueva Zelanda en que se

concluía que la mortalidad era menor por la pandemia que por la gripe

estacional (2).


 

A finales de julio y primeros de agosto, en pleno invierno austral, todos los

países del hemisferio sur coincidían en datos de morbilidad y

mortalidad de la pandemia de gripe A muy por debajo de la gripe estacional

de todos los años. Por ello el firmante pudo publicar y

difundir un texto el 10 de agosto, con datos y con el pronóstico de baja

mortalidad y morbilidad, pidiendo serenidad y tranquilidad.

Este texto se publicó en diario El País el día 14 de agosto.

Tuvo eco mundial de manera que se tradujo al francés, inglés, italiano,

portugués y ruso y se publicó como tal conjunto a finales de septiembre por

Healthy Skepticism. La versión última en castellano puede

consultarse en la página de CESCA, donde también

se encuentra abundante información sobre la vacuna antigripal.


 

 

El 28 de agosto elaboré y difundí un texto en forma de carta abierta a la Ministra y los

Consejeros de Sanidad, para advertirles públicamente de los errores

que estaban cometiendo. Al cabo de un mes dio acuse de recibo la

Ministra. El texto tuvo eco en toda España. A la actitud de

tranquilidad y calma se sumó la Organización Médica Colegial desde mediados

de agosto. Y a primeros de septiembre un grupo que llegó a ser de 200

blogs y bitácoras del movimiento. A la llamada a la

calma se unió también la Sociedad Española de Salud Pública y

Administración Sanitaria y posteriormente la Asociación Española de

Pediatría y la Sociedad Española de Medicina de Familia.


 

Las diferencias entre los pronósticos y la realidad fueron abismales en

mortalidad; por ejemplo, en Nueva Zelanda de 18.000

muertos previstos contra 17 fallecimientos en la realidad

(3). En España, los meses de mayo a agosto fueron de alarma

increíble, con gran eco en los medios de comunicación y una

política de “transparencia” que en la práctica suponía el análisis y difusión

de datos de vida y muerte de cada caso por gripe A. Las diferencias

también fueron abismales en morbilidad. Por ejemplo, se calcularon

entre 400 y 40.000 ingresos de UCI en Australia y Nueva Zelanda, con entre

106 y 28.000 pacientes que precisarían respiración mecánica, lo cual

sobrepasaría las posibilidades del sistema sanitario (4). En la realidad

fueron respectivamente 722 y 456, fácilmente manejables por el sistema

sanitario (5). De nuevo en España también se llevó a cabo una política de

“transparencia” con análisis caso a caso de los pacientes ingresados en las

UCI, con enorme alarma sobre una “nueva” neumonía.


 

 

La afectación de más jóvenes y más embarazadas sólo es cierta en lo proporcional, pues

con la gripe A los ancianos tienen menos morbilidad y mortalidad, por las

defensas que conservan frente a este virus, que circuló hasta

1957. Pero en cifras absolutas la mortalidad ha sido menor que

nunca. La vacuna contra la gripe estacional fue inútil

en los países del hemisferio sur (el nuevo virus A desplazó casi

por completo a todos los demás) y no existía vacuna contra la gripe A, pero

tampoco fue necesaria. Los países del hemisferio sur

tuvieron baja morbilidad y mortalidad por la pandemia sin vacunar a

su población contra la gripe A. Sabíamos que la vacuna contra la

gripe estacional tiene baja efectividad, que sólo es útil en un tercio de

los pacientes y que es por completo inútil en los niños menores de

dos años (6,7).


 

También sabemos que nunca se han hecho estudios a fondo sobre la duración de las

defensas que generan las vacunas contra la gripe, ni sobre las

ventajas e inconvenientes a largo plazo. Además, sabemos que el

virus de la gripe A puede provocar por sí mismo respuestas inmunitarias que

duran más de 50 años (8). Por todo ello parecía razonable no

vacunar contra la gripe A (8,9). Sabíamos que los antivirales tenían escasa

o nula eficacia en la prevención y el tratamiento de la gripe estacional y

que tienen efectos adversos graves (10-13). La Organización Mundial de la

Salud (OMS) persistió en su mensaje de alarma, incluso

hasta final del año 2009. Pero su crédito era nulo, después del gravísimo

error respecto a la gripe aviar, en el año 2005, donde llegó a

pronosticar hasta 150 millones de muertos, contra un total de 262 personas

fallecidas en todo el mundo (14).


 

Esta alarma conllevó la preparación de planes de respuesta (“contingencia”)

extraordinariamente agresivos y dejó a todos los países con la sensación de

que llegaría tarde o temprano la pandemia de gripe como una peste (15). La

pandemia llegó, pero de una levedad mayúscula, y se le respondió con los

planes de 2005, actualizados con números igualmente increíbles. Sin embargo

la población europea (y española) entendió perfectamente la situación y rechazó

la vacunación y el comportamiento sugerido de alta alarma. Pese a

la baja tasa de vacunación contra la gripe A, la morbilidad y

mortalidad ha sido menor que en una epidemia de gripe estacional.


 

 

No conocemos las condiciones del contrato con las industrias para la vacuna

contra la gripe A, pero deben ser tan extrañas que la Ministra de

Sanidad de Polonia se negó a su firma y a su compra por consejo de sus

asesores legales. En el último trimestre de 2009 y en el comienzo de 2010

ha empezado a difundirse información sobre la corrupción en torno a la

respuesta de la OMS a la pandemia de gripe A en revistas científicas (Science, British Medical Journal),  la prensageneral e incluso el Consejo de Europa. Se

acusa a la OMS y a sus asesores de colusión de intereses con las industrias.


 

 

La reacción de la Ministra y los Consejeros de Sanidad de España


 

Los hechos comentados anteriormente no modificaron los planes de contingencia

adoptados en España a comienzos de la pandemia, en mayo de 2009 y hasta el

final:

• se realizaron campañas de sensibilización a la población,

• se hicieron obras en hospitales y centros de salud para cambiar urgencias y UCI,

• se modificaron formas de trabajo y organización de la atención en el sistema

sanitario,

• se adquirieron millones de dosis de antivirales (y se promovió

su uso),

• se compraron millones de dosis de vacuna contra la gripe A (y se

promovió su administración),

• se administraron millones de dosis de vacuna

contra la gripe estacional (cuyos virus estaban desapareciendo),

• se compraron respiradores,

• se adquirieron mascarillas, trajes desechables y

otro material (que se distribuyó y cuyo uso se promovió),

• se dieron normas a las empresas de acuerdo con los planes tipo gripe aviar

• se promovió la baja laboral de embarazadas sanas en escuelas y otros lugares

• etc.


 

Todo ello ha redundado en un gasto de cientos de millones de euros (del contribuidor), en

una situación social de crisis económica, de paro

del 20% de la población y con un sistema sanitario que ni siquiera

cubre la salud dental. Peor, estos responsables políticos mantienen que volverían

a hacer lo que han hecho. Por todo ello creo necesario y promuevo

a título personal el procesamiento político y legal de la Ministra

y de los Consejeros de Sanidad de España por sus probables responsabilidades

en salud pública y en el mal uso de caudales públicos. Ni siquiera la

mutación del virus de la gripe A o la presentación de sucesivas oleadas más

agresivas de la misma (improbables vista la historia de las pandemias de

gripe desde la Edad Media) (16) justificarían los planes y las acciones

emprendidas pues todo ello obligaría al establecimiento de otros planes.


 

Más info: El libro La salud que viene. Nuevas enfermedades y el marketing del miedo

(Península, 2009) explica cómo se desarrollan las campañas de marketing del

miedo como la de la gripe A.


Fuente:  Miguel Jara 


Categorías: Reflexiones

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